RSS

Archive for Agosto, 2009

Alberto Gómez Corona
El Estado vomita generación tras generación niños adoctrinados y convertidos en acémilas convencidos de que si llegan a ser maltratadores no va a ser por culpa de su propia moralidad, sino de la cultura imperante: son niños sin responsabilidades.
El delegado del Gobierno para la Violencia Doméstica, Miguel Lorente, advirtió este martes de que “la violencia no es amor” y consideró que “ver las agresiones como parte del amor” es un “error generado por la cultura” que “se tiene que combatir”.

En el manual acelerado de feminismo de este señor seguramente se terminará leyendo que toda violencia es un error cultural. Lo mismo que su corte de pelo, porque para la ideología de la izquierda que soporta el social-zapaterismo todo es cultural. En concreto, ¿adivinan cuál es la causa de la violencia? Claro: la cultura patriarcal, agresiva y machista generado por la religión cristiana y el capitalismo (para abreviar, llamémoslo “el rollo estándar”). ¿Y la causa de la violencia en otras culturas? Pues la ex-colonización del rollo estándar. ¿Y la de lo que escribo ahora? También el rollo estándar. Usted está pagando cátedras y cátedras universitarias cuya única y dudosa contribución en decenios es este mantra que ha sustituido al odio de clase en la mentalidad calenturienta de la izquierda. Y no sólo izquierda.

Pero la violencia forma parte del reino animal. La violencia entre sexos obedece a razones biológicas. La naturaleza animal, presente en el hombre, tiende a conductas que han favorecido la reproducción de cada individuo por cualquier medio. Por eso los hombres y las mujeres utilizan diversas estrategias manipuladoras y violentas con sus parejas con el fin de monopolizar los recursos del otro en distintos grados según el sexo y las circunstancias. Esas tendencias siempre han sido contrarrestadas y no alentadas por la educación, la religión y las formas tradicionales de organización. La familia extensa, donde la esposa está próxima a sus familiares, ha sido siempre un freno al maltrato de la mujer; los hombres tienen una innata repugnancia al maltrato por parte de otros hombres. La religión cristiana, por su parte, también ha ejercido su papel positivo con la monogamia y la dignidad de todo ser humano. Todo ello ha servido como freno. Se puede decir que las culturas se dividen en dos: aquellas en las que la pareja pasa a vivir cerca de la familia del novio y aquellas que van a vivir cerca de la familia de la novia. La tradición aquí ha sido la segunda.

La anomia moderna, el anteriormente llamado desarraigo, que era central en las explicaciones populares de la violencia hace 30 años, ha pasado a ser la situación normal. Todos los controles de la sociedad civil han saltado por los aires con la vida urbana y la emigración, el abandono de la religión y la misma destrucción programada de los lazos de ayuda mutua familiares, incentivada por el Estado, que se ha convertido en agencia de seguros para el padre, padre-madre-educador para el niño, asistente para el abuelo, protector-confesor-consejero para la madre y hada madrina para todos. En cualquier relación de dos, el Estado ha convertido en el primo de Zumosol con el que amenazar en cuanto las cosas con el otro no van del todo bien. Un triángulo que es imposible de sostener.

Los políticos, de izquierda y de derecha seguidista, lejos de culpabilizarse, ven en los problemas que ellos mismos agravan unas jugosas excusas para mas intervenciones. Desde ZP hasta el último politiquillo, valga la redundancia, se erigen, cómo no, en justicieros de las mujeres. Las calles se llenan de carteles convirtiendo a cualquier hombre en sospechoso habitual. Las leyes expresan discriminaciones jamás vistas en un Estado de Derecho. Esto agrava la situación, porque el acoso al hombre debilita la natural repugnancia de éste hacia el maltrato de otros, de forma que cualquier noticia de maltrato sin lesiones se convierte en sospechosa. El Estado vomita generación tras generación niños adoctrinados, menoscabados en su dignidad y convertidos en acémilas convencidos de que si llegan a ser maltratadores no va a ser por culpa de su propia moralidad, sino de la cultura imperante: niños que se sienten libres de responsabilidad alguna.

Estamos en plena caza de brujas instigada por los propios culpables. ¿Acabaremos reinventando las barriadas de madres solteras con todos los gastos pagados y niños salvajes que el laborismo inglés instituyó en los años 60 convirtiendo al típico gentelman ingles en el hooligan borracho de los 80? Sin duda estamos en el camino.

Alberto Gómez Corona es físico y miembro del Instituto Juan de Mariana. Es el creador de varios weblogs sobre evolucionismo, como La nueva Ilustración evolucionista, Psicología evolucionista yDarwinismo Conservador.

fuente: igual-da

28 Ago 2009

Violencia de Género = ERROR

Author: admin | Filed under: Violencia de mujer

La investigación evaluó a un grupo de 60 mujeres que durante seis meses juzgó el atractivo de cuatro caras creadas por ordenador a partir de 50 rasgos faciales masculinos.
Las mujeres tenían que ponerle una nota a las caras de hombres que se les presentaban. Luego eran manipuladas para darles un aspecto más o menos masculino, alterando rasgos principales como las mandíbulas y haciendo que se parecieran más o menos a los rasgos de la mujer que las evaluaba.
Realizados los cambios, las mujeres volvían a calificar las facciones y, en su gran mayoría, daban mejor nota a las caras masculinas cuyos rasgos habían sido suavizados y ofrecían una apariencia más femenina.
El director del estudio, Tamsin Saxton, afirmó que “investigaciones previas ya habían constatado que las mujeres se pueden sentir atraídas hacia hombres con rasgos masculinos marcados, pero que estos rasgos también les hace desconfiar de ellos”.
Este estudio muestra que las mujeres tienden a confiar más de los hombres si se les parecen. Todo parece indicar que es el parecido físico lo que elimina la sospecha”, explicó Saxton.
El estudio fue publicado en la revista científica “Behavioral Ecology” , y contó con la colaboración de la Universidad de Liverpool (Inglaterra) , uno de cuyos investigadores, Craig Roberts, destacó otro hallazgo interesante del estudio: que la mayoría de las mujeres prestaba especial atención a rasgos físicos concretos.
Las mujeres se fijaron en características faciales como la forma de la cara y en rasgos específicos como la forma de la nariz o el tamaño de los ojos. El color de los ojos o de la piel no fueron tomados en cuenta por la mayoría de ellas”, indicó.
Fuente: http://www.infobae.com/

25 Ago 2009

Solo me fio de mi misma

Author: admin | Filed under: Violencia de mujer
EL pasado día 7 de este mes de agosto una mujer de 27 años fue detenida en Burgos tras asesinar a su propia madre, a la que había arrojado a un descampado a diez kilómetros de la ciudad, y ahogar a su hijo de tres años de edad. Ese mismo día ingresaba en prisión otra mujer, que unos días antes había abandonado durante toda la noche a su bebé de diecisiete meses en un cañaveral para poder acusar a su ex marido de secuestro. No han sido los únicos sucesos de violencia protagonizados por mujeres este verano.
En Murcia, apenas un par de días antes, una mujer mató a su hija, deficiente mental de unos treinta años, y después intentó suicidarse. Un poco más arriba, en Sueca, Valencia, una chica había, en los días últimos de julio, apuñalado a otra en la puerta de una discoteca. Los servicios de urgencia no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima. Ese mismo día, en Arcos de la Frontera, Cádiz, otra chica se quitaba la vida después de ahogar a su hijo de año y medio.
No es inusual encontrar noticias en las que los recién nacidos son víctimas de sus propias madres. A finales, asimismo, del pasado mes de julio, una mujer ucraniana fue detenida en Barcelona por el homicidio de su hijo. “Una mujer mata a su bebé en El Masnou e intenta suicidarse”, “detenida la madre del bebé abandonado en un contenedor de basuras en Almería”, son algunos otros titulares encontrados al azar a este respecto. Es preciso aclarar, sin embargo, que si alguien tiene la ingenuidad de buscar en internet alguno de estos casos acotando la búsqueda mediante la fórmula “violencia doméstica” o “violencia de género”, tan sólo hallará sucesos en los que los verdugos son indefectiblemente hombres y las víctimas indefectiblemente mujeres.
Y, sin embargo, también los hombres son ocasionalmente víctimas de la violencia de las mujeres. En mayo de este mismo año, una mujer de La Coruña mató a su marido y se entregó después a la Policía. Unos días después, en Madrid, una mujer peruana mató a su marido “harta de sus palizas”, según entrecomilla el periodista en el titular de la noticia, tomando partido implícitamente por la versión de la presunta asesina. Esa tendencia más o menos inconsciente a introducir elementos de justificación cuando según qué tipo de crímenes son cometidos por mujeres contrasta con la absoluta ausencia de información acerca de las circunstancias biográficas o psicológicas que rodea a los agresores masculinos, reducidos apenas a la condición de bestias infrahumanas.
Ninguna de estas mujeres, sin embargo, constarán como agresoras en las estadísticas sobre violencia de género, ni ninguna de sus víctimas, aún siendo mujeres, podrían haberse beneficiado de la atención especializada que dispensan los juzgados de violencia contra la mujer. Aunque según señala el informe, publicado el 27 de febrero de este año, del Consejo General del Poder Judicial, el 25,6% de los fallecidos por violencia doméstica y de género son hombres, y que en el año 2007, por ejemplo, 10.902 denunciaron ser víctimas de violencia por parte de sus parejas o sus ex parejas, si alguien se molesta en consultar los datos que ofrece el Ministerio de Igualdad tan sólo encontrará agresores masculinos y víctimas femeninas, como si lo contrario fuera un imposible ontológico.
A tal respecto, resulta casi un sarcasmo que un Ministerio, cuya máxima responsable pasará, sin duda, a la historia de lengua española por haber parido la palabra miembra, y que se caracteriza por la orwelliana pretensión de imponer universalmente la neolengua de lo políticamente correcto, recaiga, sin embargo, a la hora de aportar datos sobre este tema, en un recalcitrante sexismo en donde ya nada es a/o, sino estrictamente masculino o femenino, según sean víctimas o verdugos, excluyendo cualquier otro tipo de casuística que pudiera poner en evidencia la inconsistencia de este constructo y, lo que es peor, discriminando a muchas de las víctimas, incluso femeninas (en el caso de las lesbianas, por ejemplo), en función del sexo del agresor.
Sobre el tema de la mujer estamos construyendo uno de los grandes mitos de nuestra época, y creando una especie de ente de ficción con tan poca consistencia real como el de aquel tipo angelical, etéreo y, afortunadamente, inexistente que nos legó la mitología romántica. Lo peor, no obstante, es que alrededor de este mito se está entretejiendo toda una tupida red de organismos e intereses, puramente materiales, que nos perjudica tanto a los hombres como a las mujeres, en términos de libertad, en términos de igualdad y en términos de fraternidad. En este sentido, muchos y, cabe decir, muchas de los que, por formación y por convicción, hemos considerado siempre una obviedad incontestable la intrínseca igualdad de hombres y mujeres, asistimos no sólo con perplejidad sino con preocupación a esta especie de diferenciación ontológica a partir de una categoría metafísica tan discutible como la de género, que rompe ideológicamente con la única identidad que es admisible desde un punto de vista verdaderamente progresista: la de ser humanos, demasiado humanos.
25 Ago 2009

Violencias de genero

Author: admin | Filed under: Violencia de mujer
J. E. P. JAÉN
Lo denunciaron a mediados de julio. Unas acusaciones muy fuertes: malos tratos y abusos. La Policía lo detuvo. Lo llevaron al juzgado de Violencia de Género, en la calle Las Minas. La denunciante defendió con tal intensidad sus acusaciones y éstas eran de tal entidad que se acordó su ingreso en prisión preventiva mientras se instruía la causa.
Lo llevaron a Jaén II un viernes. El lunes, sin embargo, los cargos contra él se desmoronaban. El testimonio de la denunciante no se sostenía. Se presentaron certificados que acreditaban incluso que a la hora en el que debía estar maltratando a la mujer estaba en su puesto de trabajo.
El mismo lunes se decretó su puesta en libertad y salió a la calle. La Justicia estudia ahora si la denunciante ha podido incurrir en un delito de denuncia falsa, castigado en el Código Penal.
Sería un caso grave, caso de confirmarse, pues un hombre ha estado privado de libertad cuatro días por hechos que, al parecer, no cometió y que le imputaron injustamente.
No es el primer caso en el que las cañas se vuelven lanzas para una denunciante de malos tratos. Según un informe de la sección de la Fiscalía encargada de la lucha contra la lacra de la violencia de género, en la provincia de Jaén la Justicia actuó en siete ocasiones contra denunciantes falaces durante el último año.
El juzgado de lo Penal número de Jaén acordó deducir testimonio a una denunciante que en el juicio oral reconoció haber mentido en su acusación. En Instrucción 1 se consideró acreditado que otra mujer mintió en una denuncia con la que pidió una orden de protección y en la instrucción de la causa. Los cargos contra el hombre quedaron archivados, pero el procedimiento siguió contra ella.
También en fase de instrucción de un caso quedó acreditado «la manifiesta falsedad» de una denuncia contra la ex pareja de una mujer. Los testigos que ella misma presentó negaron los hechos relatados y afirmaron que ella se autolesionó levemente para poder poner la denuncia.
El Penal 2 condenó además por falso testimonio a una mujer que denunció a su marido por malos tratos, ratificó su denuncia en el juzgado instructor y luego en el juicio se echó atrás y lo negó todo. Dijo que las lesiones se las había causado su hija. Con todo, el marido acabó condenado, relata Fiscalía en su informe.
El Penal 3 de Jaén condenó una mujer por denuncia falsa, al considerar probado que había puesto una denuncia a su compañero sentimental sobre un supuesto mensaje injurioso y amenazas. El hombre ni mandó el mensaje ni profirió amenazas.
Así mismo Fiscalía ha presentado escrito de acusación en tres casos más: una por inventarse un supuesto quebrantamiento de una orden de alejamiento, otra por decir que había sido maltratada y amenazada para luego asegurar que todo había sido una exageración y otra por amenazas de las que fue absuelto el hombre en un juicio, cuando la denunciante sabía que las acusaciones eran falsas.
EUROPA PRESS.
05.08.2009
La Guardia Civil ha detenido a una vecina de 33 años de la localidad valenciana de Oliva acusada de denunciar el falso secuestro de su hijo, un bebé de 15 meses, supuestamente por parte de su pareja, de la que está separada, cuando fue presuntamente ella misma quien había dejado abandonado al niño toda la noche en un cañizo del municipio, según informaron fuentes municipales y de la Comandancia de Valencia.
Los agentes, tras descubrir el montaje supuestamente realizado por la madre, pudieron recuperar sano y salvo al bebé, que había pasado la noche solo en este lugar. La madre, que quedó detenida, podría llegar a ser imputada por un delito de asesinato en grado de tentativa, según las mismas fuentes.
La mujer, nacida en la localidad y que estaba separada de su pareja, denunció este martes en el puesto de la Guardia Civil de Oliva el secuestro de su hijo, un bebé que en este mes de agosto cumple 16 meses, y aseguró que su ex marido podía ser el responsable.
La Guardia Civil, que inició las gestiones para aclarar lo sucedido, comprobó la existencia de contradicciones en la versión de la mujer y, tras contactar con el padre del bebé, sospechó que podía tratarse de un montaje de la madre.
Los agentes confirmaron sus conjeturas y lograron averiguar que el bebé se encontraba en un cañizo del término municipal, del que fue recuperado a primera hora sin que hubiera sufrido ningún daño.
El enlace de dicho artículo es:
9 Ago 2009

Detenida en Valencia por denunciar el falso secuestro

Author: admin | Filed under: General

Decía Picasso sobre su actividad artística, que él no buscaba sino que encontraba. Lo mismo puede afirmarse de algunas encuestas. Encuentran justo lo que buscan: las preguntas determinan las respuestas. Es el caso de un sondeo online realizado por el Ministerio de la señora Aído sobre la percepción social de la “violencia de género”. Más del 90 por ciento de los participantes consideraban totalmente inaceptables las conductas violentas, pero resulta que, según sus presentadores, el estudio arroja una porción inquietante de malolientes percepciones “machistas”.La perversión más destacada figuraba en los papeles como que tres de cada diez españoles culpan a la mujer agredida de los malos tratos que padece. Pensaría el lector de titulares que un tercio de sus conciudadanos comete la aberración de echar la culpa sobre la víctima. Paso en falso. Era una manipulación flagrante de las respuestas a una pregunta trampa, colocada como una mina para alimentar la impresión divulgada. Y si no, venía al pelo. Cuanto más “machismo” se detecte, más se justifica la existencia del Ministerio y la miríada de tinglados que conforman la burocracia de la “violencia de género”.

De la manipulación a la estupefacción. La que nos embarga al saber que, según las luminarias de Aído, también pecan de “machistas” quienes opinan que el maltratador actúa inducido por las drogas o el alcohol. Aunque el asombro no dura más de lo que se tarda en encontrar la respuesta políticamente correcta: todo hombre es un maltratador en potencia; una bestia dormida; no precisa de excitantes ni colorantes; en cualquier momento, muta en agresor. De ahí la necesidad de una reeducación constante. Y de unos reeducadores, nuestrosungidos, cuya labor no se ha visto coronada por el éxito precisamente. Su Ley contra la Violencia de Género y sus actuaciones acompañantes son un fracaso sin paliativos.

No podía ser de otra manera. La reducción de la violencia en la pareja a un fenómeno unidireccional, la asignación al hombre del rol de maltratador congénito, la victimización de la mujer, el escenario de guerra de sexos que han instalado y, en suma, la simplificació n de un asunto complejo para cuadrarlo en el lecho de Procusto de la ideología de género, tenían que desembocar en el cenagal del fiasco. Pero antes de revisar los dogmas, prefieren alterar la realidad. Como en la interpretació n de ese sondeo, que encuentra lo buscado: el mal sigue ahí, larvado y al acecho, y el Ministerio aún ha de hacer mucho para erradicarlo. Mientras persista en sus presupuestos ideológicos –y no otra cosa hará– tiene para rato.

Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias. net
8 Ago 2009

Hombre malo, Mujer buena

Author: admin | Filed under: Violencia de mujer